De este modo en épocas históricas en la que ya había documentos para almacenar físicamente la información por medio de tabla, papiro o pergamino y posteriormente papel, -hablamos de la época de la romanización, en la edad media y renacimiento- ya se planteaba el cómo organizar los documentos para tenerlos almacenados, ya que la finalidad de los documentos una vez terminado su uso inicial era el de servir como testimonio de la información o hechos que guardaban como contenido.
En un principio su almacenamiento y tratamiento no presentaba demasiados problemas porque el volumen de documentos no era demasiado. Pero igual que la sociedad avanza en proporción geométrica también lo hace la producción de documentos, ya que en parte son la muestra y el testigo del avance en la producción de conocimiento. Los primeros intentos de agilizar la gestión y almacenamiento de la información provienen de un hecho histórico que marca un antes y un después en la producción documental, la denominada "revolución científica", tanto por volumen de documentación producida como por la necesidad de que esta sea accesible y útil, no meramente para almacenar en un depósito; Así pues el nacimiento de la ciencia moderna implica una gran producción documental por medio de epistolarios entre científicos e investigadores en los que se anuncian descubrimientos, como por la creación de las primeras publicaciónes periódicas que muestran los descubrimientos al principio sólo a los integrantes de la comunidad científica y posteriormente llegarían a trascender y llegar a más sectores de la población. Este acontecimiento implica que la documentación producida necesitaba ser consultada por diversos científicos, lo cual rompe en cierta medida con la tradición de tener la documentación almacenada como mero testigo de acontecimientos y hechos, pasando esta a ser un elemento de trabajo e investigación con lo que implica esto. (recuperación, depósito, clasificación de los documentos almacienados, etc...).
Si bien la revolución científica supuso un punto de ruptura respecto a la tradicional visión de la archivística en algunos aspectos, hay que tener en cuenta que esta circulación, necesidad de documentos y su producción quedó prácticamente restringida al estrecho círculo de la investigación científica, quedando el resto de la sociedad al margen. No fue hasta principios del SXX con la primera guerra mundial, y posteriormente con la segunda cuando la información crece de forma exponencial y ya no está sujeta o destinada a un sector concreto de la población, sino que trasciende y la importancia de esta llega a la sociedad, por medio de documentación de todo tipo que necesita ser organizada de tal forma que pueda recuperarse y servir a la población. Avances técnicos capturados o producidos por países participantes en las guerras que cuando acaban estas, la documentación relativa cae en manos del país vencedor y esta o se hace pública para que cualquier ciudadano pueda consultarla o sirve para alcanzar mejoras tecnicas, sanitarias, sociales,... que se aplican en todos los estratos de la sociedad, eso si canalizados por los respectivos gobiernos que ejercían de filtro. Este fue sin duda el momento en el que la archivística como disciplina nace tal y como la conocemos hoy, con sus métodos y teoría.
Posteriormente la aparición de la informática, y de internet, y lo que es más importante el acceso de los usuarios a esta tecnología de forma que pueden participar directamente sin ningún tipo de restricción eleva y multiplica tanto la creación de la información como las necesidades -ahora si directas y sin intermediarios- de que estos usuarios accedan a la información que demanden de forma rápida y eficiente.
Es precisamente aquí donde la archivística tiene actualmente su principal ámbito de trabajo, en el cómo gestionar el gran volumen de información producida y ponerla al servicio de los usuarios adaptándose a las nuevas tecnologías que van surgiendo, al fin y al cabo la archívística se ha ido adaptando, conforme ha ido surgiendo a la creciente producción de información y a las distintas demandas que de esta se han hecho por parte de cada vez más usuarios; El futuro se encuentra sin duda en saber evolucionar de forma paralela a como lo hace la creación de nueva información y las nuevas necesidades de esta, ya que el proceso de evolución de la sociedad y el de creación/uso de la información es una interrelación entre ambos aspectos, sin la una no se puede dar la otra y viceversa.